El té blanco se ha convertido en una de las infusiones más demandadas por el público y a la que se le atribuyen propiedades muy beneficiosas para la salud.

¿A qué se debe la fama de este tipo de té? El té blanco está considerado como el más exquisito y refinado, ya que en vez de las hojas enteras, se recogen sólo los brotes más tiernos y más jóvenes que es donde se concentra toda la “esencia” de la planta. Estos brotes (aún sin abrir) están cubiertos de un vello blanco que recubre la hoja nada más nacer (lo que le da el nombre a esta variedad). Se cosecha sólo durante unos pocos días cada primavera, y los brotes son recogidos a mano, luego extendidos sobre grandes filtros. Por medio de una ventilación controlada se marchitan las hojas. Finalmente se secan a baja temperatura evitando romperse, para no afectar su color o aroma. Se produce principalmente en China, en las altas montañas de la provincia de Fujian.

Sus principales propiedades son:

  • -Contiene todas las propiedades del té verde y el té rojo.
  • -Mejora el estado de estrés y tensión.
  • -Mejora el nivel de concentración y relajación.
  • -Tiene “0” calorías.
  • -Reduce migrañas y dolores de cabeza.
  • -Se adapta perfectamente a cualquier régimen.
  • -Contiene todo el grupo de vitaminas C.

Su fama se debe a su exquisito sabor y delicado aroma. Su alto precio en el mercado (es el té de precio más elevado) es debido a su producción artesanal ya que para un pequeño puñado de té hacen falta un gran número de brotes. También es conocido como el “elixir de la juventud” ya que es uno de los antioxidantes más potentes que nos ofrece la naturaleza y su alto contenido en vitamina E y C.

El té blanco tiene las mismas propiedades que el té verde, aunque en muchas de ellas es más efectivo (por ejemplo es 3 veces más antioxidante). Contiene la mitad de teína que el té verde, y tiene un efecto suavemente diurético.

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